Fotografía

Ryan Weideman: la historia de la moda retratada a bordo de un taxi

La auténtica moda es la que nace en la calle y las mejores pasarelas son las que vemos todos los días en la ajetreada ciudad. Así que Ryan Weideman (1941), taxista de Nueva York, era un testigo indiscutible de ese espectáculo.

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Aunque conducía para poder pagar el alquiler, su verdadera pasión era la fotografía callejera, el motivo que lo llevó hasta ahí después de haberse graduado con un MFA del Colegio de Artes y Oficios de California.

Desde las cinco de la tarde hasta las cinco de la mañana se montaba en su espacioso Checker, que convirtió en su estudio fotográfico para resistir las inclemencias del tráfico y de las adversidades que padecía como artista.

Todos los días llevaba su cámara al trabajo y trataba de capturas a casi todos sus clientes. Sin embargo, poco a poco se fue dando cuenta quiénes eran los más interesantes.

“Él montó una luz estroboscópica en el parasol de la cabina utilizando bandas de goma. Él no era elegante. Por lo general, pedía permiso, pero al menos una vez dijo simplemente: ‘No te muevas, soy fotógrafo’ y comenzó a disparar”, cuenta el The New York Times.

Sin imaginar, Ryan Weideman se convirtió en un famoso fotógrafo callejero y además logró documentar las diferentes formas de vestir de la época de los ochenta.

Entre sus épica fotos –en algunas de ellas selfies– está el retrato que hizo de Allen Ginsberg, uno de las figuras destacadas de la Generación Beat, quien viajó en aquel viejo taxi en 1990. Al conocer la historia de Weideman le escribió este poema: “El asiento trasero de un taxi de Nueva York es un zoológico humano. Ryan Weideman, dermatólogo del taxi, ha montado estas especies humanas con humor, audacia y precisión”.

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Ryan Weideman:

|Imagen vía Bruce Silverstein Gallery©.

 

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