Fotografía

Leo Matiz: la inspiración comenzó con el cine mexicano

Leo Matiz

Por: Miguel Ángel Flórez Góngora

Durante su adolescencia en Bogotá, México había inflamado la curiosidad de Leo Matiz y eso lo llevó a atravesar Centroamérica a pie hasta llegar al país azteca, atraído por la revuelta modernista de ese país, la impalpable lujuria de las divas mexicanas sobre la pantalla de cine y la cándida anarquía de los charros, que lo sedujeron con su estilo memorable de subvertir la realidad con raptos amorosos, voces impostadas y balaceras extenuantes.

Te puede interesar: ¿Cómo se hacen las buenas películas? Hablan los cineastas

Curiosamente es la película Allá en el rancho grande del director mexicano Fernando de Fuentes, la que impulsó a Matiz a viajar a México cuando vio por primera vez ese filme en 1939 en Bogotá.

La fotografía costumbrista de la película había sido realizada por Gabriel Figueroa, el gran fotógrafo mexicano del siglo XX y el hombre que vinculó a Matiz como stillman en la industria del cine de los estudios Churubusco en Ciudad de México.

Leo Matiz

‘Allá en el rancho grande’ (1936) – Director: Fernando de Fuentes.
|Vía gabrielfigueroa.com©.

El ámbito cultural y social de México capturó la imaginación y la sensibilidad de Leo Matiz. Su contacto íntimo con el muralismo, el despegue vigoroso de la industria cinematográfica de ese país, la insurgencia del bolero en la figura de Agustín Lara y la convergencia de sensibilidades como la de Luis Buñuel, para quien Matiz descubriría el valor visual del desierto mexicano y las zonas marginadas de la Ciudad de México,  constituyeron una fuente de inspiración vital y estética para Matiz.

Desde sus primeras experiencias como fotofija en el cine mexicano con la realización de las películas Nuestros maridos (1946) y Lo que va de ayer a hoy (1945) realizadas con los directores Víctor Urruchúa y Juan Bustillo de Oro, respectivamente, Leo Matiz profundizó igualmente su trabajo como reportero para las revistas México Cinema, Así y Hoy.

Pero uno de los filmes más entrañables a la experiencia cinematográfica de Leo Matiz en México fue Fiesta Brava (1947), la comedia del director norteamericano Richard Thorpe, que reunió a destacadas estrellas de Hollywood y Churubusco.

Te recomendamos leer: Arturo Ripstein habla sobre su película ‘La calle de la amargura’

Leo Matiz

María Félix y Leo Matiz (1943)
|Acervo Fundación Leo Matiz©.

Últimas noticias