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POLICÍA BRASILEÑA MENCIONA QUE UNA BENGALA PUDO HABER CAUSADO EL INCENDIO EN LA DISCOTECA

La policía de Brasil planteó que una bengala de uso exclusivo para exteriores habría provocado el incendio en una discoteca en el sur del país que mató a 234 personas, a la vez que investiga si se ocultan pruebas para determinar las causas de la tragedia.

Los músicos de la banda que tocaba cuando se inició el incendio “compraron una bengala de pirotecnia mucho más barata, que sabían que era exclusivamente para ambientes abiertos”, declaró a periodistas Marcelo Arigony, comisario de la policía civil de Santa María, donde ocurrió el incendio.

Según el policía, la bengala para exteriores costaba 1,25 dólares, mientras que una adecuada para espacios cerrados tenía un precio de 35 dólares.

“Ellos sabían de eso, usaron este modelo para economizar. Usaron equipamiento para ambientes abiertos porque era más barato”, añadió.

Fallas en la iluminación de emergencia, material inadecuado para recubrir superficies y extintores irregulares: el comisario enumeró una serie de fallas que contribuyeron a desatar el incedio.

“Según testigos y pruebas preliminares los extintores pueden ser falsos, porque no estaban funcionando”, señaló.

Las autoridades brasileñas sospechan que la discoteca, repleta de estudiantes universitarios que celebraban una fiesta, estaba superpoblada en el momento del accidente, e investigan la presunta desaparición de un computador que almacenaba imágenes de las cámaras de seguridad.

La policía busca también el registro de caja, que permitiría comprobar cuánta gente había en el local a la hora del accidente.

El último balance de las autoridades elevó de 231 a 234 la cifra de muertos, y de los más de 116 heridos, “75 corren riesgo de muerte”, dijo el ministro de Salud, Alexandre Padilha.

Brasil, sede del Mundial de fútbol de 2014 y de los Juegos Olímpicos de 2016 en Rio de Janeiro, se encuentra bajo presión internacional para demostrar que es capaz de garantizar la seguridad en grandes eventos públicos.

“Muy grave”

Cuatro presuntos responsables fueron arrestados el lunes para facilitar la investigación: los dos dueños de la discoteca y dos integrantes de la banda musical que lanzó fuegos artificiales en el escenario de la discoteca Kiss de Santa María, lo cual habría provocado el incendio.

“Las cámaras de filmación no estaban en el local (donde deberían estar), no había ningún computador con almacenamiento de memoria”, dijo la fiscal Veruska Agostine a la prensa.

Para Agostine y su colega Joel Oliveira Dutra, a cargo del caso, el hecho de que los dueños de la discoteca no hayan suministrado estas imágenes a la policía es “muy grave”.

Los dueños de la discoteca declararon que el sistema de vigilancia no funcionaba desde hacía dos meses.

El drama fue provocado por “el uso de fuegos artificiales en un local cerrado”, donde había “demasiada gente” y porque hubo “puertas trancadas en el momento de la evacuación”, declaró más temprano a la AFP el mayor Jerson da Rosa Pereira, del cuerpo de bomberos de Santa María.

Testigos denunciaron que agentes de seguridad bloquearon la salida en un inicio.

El permiso de la discoteca para operar estaba vencido, según la policía. El local no tenía salidas de emergencia, su única puerta no estaba bien señalizada y estaba bloqueada por barreras de acero que dificultaron el escape.

Muchos jóvenes confundieron la salida con la puerta de los baños, donde la policía encontró 180 cadáveres.

“Los mataron asfixiados”

Se estima que el 90% de las víctimas murió por asfixia, en medio de un tumulto provocado por el pánico y una nube de humo negro tóxico que les impidió hallar la salida.

La tristeza de los familiares ha abierto paso a la rabia y al reclamo de justicia.

Mario Birnfeld do Canto es médico en el hospital de la Caridad de Santa Maria y ese día le tocó atender a su propia hija, Mariana, una de las 231 víctimas mortales.

“Los mataron asfixiados”, repite Mario llorando desesperado. “Ver a estos jóvenes, que venían a estudiar, y todo por falta de fiscalización”, reclama.

“¡Justicia, justicia, justicia!”, clamaron más de 15.000 personas que recorrieron las calles del centro de la ciudad en la noche del lunes, vestidas de blanco.

“Tiene que haber justicia, no importa cómo”, dice a la AFP Iara, cuyo hijo Heuri Guedes, de 23 años, está internado en terapia intensiva por un grave problema respiratorio.

Más fiscalización

Alcaldes de varias ciudades del país como Manaus, Salvador, Curitiba, Cuiabá y Porto Alegre anunciaron una fiscalización más rigurosa de las discotecas durante su reunión anual con la presidenta Dilma Rousseff, celebrada el lunes.

El presidente de la Cámara de Diputados, Marco Maia, anunció la creación de una comisión para redactar un proyecto de ley federal sobre la concesión de permisos a locales públicos y prevención de incendios, para unificar las reglas municipales y estatales.

El alcalde de Manaus, Arthur Virgilio Neto, informó que las discotecas y bares “que estén en situación irregular, planteando un riesgo a los usuarios, serán cerrados y tendrán sus permisos suspendidos”, indicó el diario O Globo.

El lunes, 15 discotecas y bares de Manaus fueron cerrados y multados por diversas irregularidades.

La fiscalía de Rio Grande do Sul pidió el bloqueo de los bienes de la empresa propietaria de la discoteca y de sus dueños para “asegurar el derecho de las personas a tener garantizada una futura indemnización, de modo colectivo e igualitario para todos los familiares de víctimas de la tragedia”, dijo el fiscal general del estado, Nilton Arnecke Maria.

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