Cultura

MUERE ROBERTO GÓMEZ BOLAÑOS

CancunMexique | AFP |

por Guillermo BARROS / Verónica Ocampo

El legendario comediante mexicano Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, quien marcó la infancia de generaciones de latinoamericanos con personajes tan populares como “El Chavo del Ocho”, falleció este viernes a los 85 años en su casa del balneario caribeño de Cancún.

La cadena mexicana Televisa, para la que el actor trabajó durante casi toda su carrera, hizo público el fallecimiento. Inmediatamente después, el presidente, Enrique Peña Nieto, envió un mensaje de pésame para su familia y para todo el país por la pérdida de uno de sus artistas más universales.

“México ha perdido a un ícono, cuyo trabajo ha trascendido generaciones y fronteras”, escribió Peña Nieto en su cuenta de Twitter.

Un vocero de Televisa adelantó a la AFP que la cadena prepara un multitudinario homenaje el domingo en el emblemático Estadio Azteca de Ciudad de México, con capacidad para unas 105.000 personas. El sábado se prevé que se celebre una misa privada para velar los restos del actor en una sede de la televisora en el sur de la capital.

Gómez Bolaños falleció hacia las 13H30 locales en su residencia de la exclusiva urbanización de Isla Dorada de Cancún (sureste), explicó a la prensa entre lágrimas un familiar que no quiso detallar las causas de la muerte.

El actor abandonó hace unos años Ciudad de México, situada a unos 2.250 metros de altura, y se instaló en Cancún por las enfermedades respiratorias que padecía.

En sus últimas apariciones públicas, el cómico se trasladaba en una silla de ruedas y su estado de salud preocupaba tanto que en varias ocasiones se difundieron rumores de su muerte, que él mismo desmintió.

“Ya estaba muy mal y esta semana no salió al balcón porque hace fresco. A veces ahí estaba sentado, tomaba un ratito de sol”, dijo Dalia Romero, trabajadora de aseo de una casa vecina.

En la vivienda del actor se encontraban su segunda esposa, la actriz Florinda Meza -estrella de sus series-, así como dos hermanos y algunos de sus seis hijos, señaló el familiar.

“Gracias por tanto, Pa. Te amo”, escribió en Twitter su hijo Roberto Gómez Fernán, productor televisivo. “Decir adiós sería tonto, un hasta pronto sólo será…”, se despidió también su hija Paulina Gómez.

 

– Un Shakespeare chiquito –

 

Cadenas de televisión de América Latina y las ediciones digitales de los principales medios le dedicaban este viernes especiales a “Chespirito”.

“Descanse en paz, eterno Chaves (Chavo) y Chapulín! Un gran mexicano que hizo parte de mi infancia y de la de muchos brasileños”, recordó el futbolista Ronaldinho.

“La que parece de limón es de jamaica pero sabe a tamarindo… El chavo del 8 siempre será el mejor…”, le homenajeó René Pérez (Residente), cantante del grupo puertorriqueño Calle 13.

Gómez Bolaños fue el creador de algunas de las series más populares de la historia de la televisión en América Latina como “El Chapulín Colorado”, el retrato de un ingenuo y torpe superhéroe, y sobretodo “El Chavo del Ocho”, en la que interpretaba al huérfano que vivía en un barril en una vecindad de la capital mexicana.

Por lo prolífico de su pluma, Gómez Bolaños fue bautizado por un colega como “Chespirito”, un seudónimo que alude a Shakespeare, pero con el diminutivo por la baja estatura del autor mexicano.

 

– “Sin querer queriendo” –

 

El comediante nació en febrero de 1929 en el seno de una familia de clase media de Ciudad de México. Su padre, un bohemio amante de las artes, falleció cuando Roberto contaba con sólo seis años.

Soñando de pequeño con ser futbolista e incursionando después en el boxeo, Gómez Bolaños inició estudios de ingeniería pero, a los 22 años, empezó a escribir anuncios en una agencia de publicidad y luego debutó como guionista en programas de radio, televisión y cine.

Más tarde, aprovechó la ausencia de algún actor en las grabaciones para hacer sus pinitos frente a las cámaras. A los 40 años, irrumpió en la televisión mexicana con su programa “Chespirito”, que fue transmitido durante 25 años ininterrumpidos en horario estelar y exportado al resto de América Latina y España.

Pero su serie más célebre, que sigue retransmitiéndose en numerosos países en su versión original o de dibujos animados, es “El Chavo del Ocho”, en la que un cuarentón Gómez Bolaños hacía de niño huérfano y pobre que se escudaba en la frase “fue sin querer queriendo” para excusarse de sus travesuras.

“Cuando alguien le decía que era un genio, un superdotado, decía ‘no, no, son muchas horas nalga’, muchas horas sentado escribiendo, reescribiendo hasta que el libreto salía como él creía que debía ser”, recordó el actor Rubén Aguirre, el emblemático “Profesor Jirafales” en “El Chavo de Ocho”.

Su trayectoria también tuvo algunas sombras, como los señalamientos de que actuó en una fiesta para hijos de un narcotraficante colombiano, que él siempre negó, y las críticas por haberse presentado en Chile en 1977 durante la dictadura de Augusto Pinochet.

Pero su inmensa popularidad volvió a quedar reflejada en el homenaje televisivo “América celebra a Chespirito” que le rindieron 12 países latinoamericanos en 2012 y en el éxito de su cuenta de Twitter, que cuenta con más de 6,6 millones de seguidores.

 

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