Cultura

MISCELÁNEA DE CAPRICHOS

 

Yo solía pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta bizarra y dañada de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tu estás por ahí y lees esto sepas que, sí, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tú.

Frida Kahlo

El libro recientemente publicado Show Time: The 50 Most Influential Exhibitions of Contemporary Art (2014), editado por el renombrado curador Jens Hoffman y con la participación de Hans Ulrich Obrist, Massimiliano Gioni y Maria Lind, da cuenta, como su título lo anuncia, de la práctica contemporánea de los hacedores de exposiciones (curadores, museógrafos, museólogos, etc.), y de cómo esta práctica ha sufrido cambios radicales durante las últimas dos décadas. Hoffman fue el encargado de seleccionar 50 muestras que le parecieron clave, para explicar este fenómeno, tomando como referencia exposiciones en museos, bienales y ferias, y abarcando países como los Estados Unidos, México, Brasil, Francia, Alemania, Holanda, Inglaterra o España. Es, sin duda, un libro extraordinario escrito a la manera de una exposición, que señala nueve ejes temáticos o secciones, que van de los “nuevos territorios”, los “años de las bienales”, las “nuevas formas”, los “otros en todas partes”, los “talentos del mañana hoy” y la “historia”.

En esta carrera en el mundo de las exposiciones de arte, un libro de este tipo nos sitúa en el futuro de la práctica, indisolublemente relacionada con el mercado del arte y las valoraciones de los artistas actuales.

En “Why Contemporary Art Is Unimaginable Without Frida Kahlo”, de Priscilla Frank (The Huffington Post, 29 de abril), la autora se refiere a la exposición Unbound: Contemporary Art After Frida Kahlo, que se presenta desde el pasado 3 de mayo en el Museum of Contemporary Art, en Chicago, y que aborda el trabajo subversivo de Frida Kahlo, así como el estigma que ha tenido que sortear como (según sugiere la autora), la mayor representante del arte de América Latina en un diálogo con el arte actual, por medio de artistas rebeldes que, tal como ella, se enfrentan a cuestiones de género, de identidad nacional, el cuerpo como vehículo político y la ausencia o el cuerpo traumatizado. Entre los artistas seleccionados para acompañar a Frida Kahlo destacan Louise Bourgeois, Ana Mendieta, Helio Oiticica, Gabriel Orozco, Doris Salcedo, Cindy Sherman y Lorna Simpson.

Igualmente sonada han sido las recientes exposiciones europeas de la autora de Autorretrato con monos. La muestra actual de la Scuderie del Quirinale en Roma, habla de las cualidades enteramente estéticas en su obra, muestra que antes de ser inaugurada, ya contaba 30 mil personas con boletos comprados. Anteriormente, Frida Kahlo / Diego Rivera, L’Art en Fusion en el Musée de l’Orangerie de la capital francesa, convocó a un número inusual de visitantes.

Mientras que en “The Overpriced World of Bad art”, de Maureen Callahan (The New York Post, 27 de abril) la autora reflexiona sobre el (nuevo) boom del mercado del arte entre los artistas vivos más valuados (desde los 37 millones de dólares de Gerhard Richter, hasta los 58.4 millones de Jeff Koons). ¿En qué medida las mega exposiciones donde los museos gastan miles de millones de dólares, han hecho que el mercado del arte voltee a ver cada vez más a los artistas “vivos”, los cuales además son comprados por jóvenes multimillonarios –los nuevos mecenas–, a falta de reyes y cortes para acoger al artista prodigio.

En este contexto, las mega exposiciones no sólo representan una oportunidad para los visitantes de los museos, o una estrategia para los museos mismos, sino que son un elemento que legitima lo más nuevo de lo nuevo. La batalla de las cifras no sólo se libra en las casas de subasta, sino en las taquillas, en la cantidad de boletos vendidos, en el público que hizo filas por horas, pasando de largo en las salas mesopotámica y egipcia del Metropolitan Museum of Art de Nueva York (por recordar la súper exitosa exposición del enfant terrible del mundo de la moda –Alexander McQueen).

Toca esperar el lanzamiento del libro The Supermodel and the Brillo Box: Back Stories and Peculiar Economics from the World of Contemporary Art, planeado para este 27 de mayo. Escrito por Don Thompson, el famoso autor del bestseller The $12 Million Stuffed Shark (2008), el libro ahonda en los coleccionistas acaudalados y excéntricos, los timos del mercado del arte, las celebridades y los modos actuales de legitimación. Transita por la crisis del mercado del arte tras el colapso de Lehman Brothers, la quiebra virtual de las casas de subasta, el nacimiento de una nueva “generación” de jóvenes coleccionistas, la historia de la escultura de Stephanie Seymour (del artista italiano Maurizio Cattelan) y la caza de detergente Brillo de Andy Warhol. Este libro parece tocar el otro extremo del fenómeno del arte contemporáneo.

Este juego no sólo es jugado por las grandes casas de subastas, sus reglas –escritas o no–, se dictan más allá de los grandes museos nacionales, legitimados desde hace un buen tiempo, quizá son decretadas en los monumentales nuevos museos, hechos por los arquitectos más renombrados, en los paraísos de los mega ricos (quienes acaban por encargar sus museos “a medida”), en ciudades como Dubái, Beijín o la Ciudad de México, y quienes están decididos ha hacer de ellas, verdaderas máquinas de hacer dinero, de legitimación y de estatus. O quizá no.

Fuente e imágenes:©Thames & Hudson, ©Museum of Contemporary Art, Chicago, © Palgrave Macmillan

Últimas noticias