Cultura

María Antonieta: de la corona a la guillotina

La historia de María Antonieta no es una fácil de leer. odiada por muchos, pero de alguna forma redimida en nuestros días, es una de las mujeres más controversiales de la historia. La causa de su muerte no fue su rol como Reina de Francia, incluso con sus despilfarros, sino la xenofobia del pueblo francés que necesitó un chivo expiatorio para su profundo descontento.

Infancia

Décimo quinta y penúltima hija de Francisco I del Sacro Imperio Romano Germánico y de la emperatriz María Teresa I de Austria, se casó en 1770 a los 14 años con el entonces delfín y futuro Luis XVI de Francia en un intento por estrechar los lazos entre dos enemigos históricos.

Su educación fue bastante severa y básica. cuando María Antonieta tiene 13 años, la emperatriz, vieja dama y viuda se interesa más por su enseñanza con el fin de casarla. El 13 de junio de 1769, el embajador de Francia en Viena realiza la petición de mano para el Delfín y la emperatriz acepta de inmediato. En Francia, el partido devoto empieza a llamar hostilmente a la futura Delfina “la Austríaca”, sobrenombre que le había sido dado por las hijas del rey Luis XV.

Su inicio no fue nada prometedor: joven, bella, inteligente, heredera de Habsburgo y con una historia impresionante, su llegada despierta los celos del pequeño mundo de la nobleza versallesca, quienes le pusieron un sinfín de sobrenombres como: L’autre-chienne –del francés autrichienne que significa austriaca y autre chienne que significa otra perra

El reinado y sus errores

El 10 de mayo de 1774, Luis XVI y María Antonieta se convierten en los reyes de Francia y de Navarra. Desde el verano de 1777, empiezan a circular canciones hostiles hacia la reina, una de ellas es pequeña reina de veinte años. María Antonieta se rodea de una pequeña corte de favoritos –la princesa de Lamballe, el barón de Besenval, el duque de Coigny, la condesa de Polignac suscitando las envidias de otros cortesanos. La reina multiplica su vestuario y las fiestas, organiza partidas de cartas en las que se realizan grandes apuestas que al final llevarían a la bancarrota a varios miembros de la corte.

María Antonieta también tuvo el desatino de meterse en varios asuntos políticos –en los que su esposo desgraciadamente fue inexperto–. Cabe mencionar que Luis XVI era una persona extremadamente tímida y que incluso mantenía poca intimidad con María Antonieta, por lo que sus amoríos no eran raros. Entre sus amantes se cuentan al Conde Fersen, quien al final trató de ayudar a la reina.

“Que coman pastel”

En julio de 1785, estalla el “caso del collar”: el joyero Bohmer reclama a la reina 1,5 millones de libras por un collar de diamantes encargado a nombre de la soberana por el cardenal de Rohan. Caso que al final ninguno de los implicados tuvo que ver, no obstante, el rey tuvo que interceder para su resolución. Es en este momento donde María Antonieta se da cuenta de su impopularidad y empieza a reducir sus gastos sin éxito.

El propio Napoleón aseguraría más tarde que el caso del collar de diamantes fue detonante de la revolución francesa.

Ya en proceso de desatarse la Revolución Francesa, se difundió una frase que, supuestamente, había pronunciado María Antonieta. Se contó que cuando la gente del pueblo a falta de pan fue a Versalles a encararse con ella, ésta habría respondido con la frase: “Que coman pasteles –Qu’ils mangent de la brioche–. Frase que se ha comprobado con el tiempo que emitió realmente María Teresa de Austria, esposa de Luis XIV.

Ejecución

La muerte de María Antonieta fue posiblemente una de las peores ejecuciones que han acontecido en la historia. La familia real fue aprehendida mientras escapaban a Varennes. Después de eso, la serie de acontecimientos que sucedieron fue el de una larga cadena de juicios que dieron como resultado desde la aceptación de una monarquía constitucional hasta la ejecución de Luis XVI. Cabe resaltar que incluso el pueblo le pidió a Luis XIV en lealtad a la Constitución insultar a María Antonieta.

Grabado de Alphonse François

Antes de ser ejecutada, María Antonieta fue sometida a un terrible juicio en donde se le responsabilizó desde alta traición al rey –que había sido ejecutado– hasta de espionaje; incluso obligaron a su propio hijo a declarar en su contra con alegaciones bastante fuertes para una madre.

María Antonieta fue guillotinada el 16 de octubre de 1793. El día de su ejecución, mientras el pueblo entero la abucheaba e insultaba, María Antonieta se tropezó subiendo al cadalso y pisó al verdugo que estaba a punto de guillotinarla. La reina le dijo: “Disculpe, señor, no lo hice a propósito”.

¿Es María Antonieta una víctima o merecía esa muerte? Sólo el tiempo y la historia son los que sostienen la última palabra sobre la Reina de Francia. 

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