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El nacimiento de la antipoesía y el adiós eterno a Nicanor Parra

Nicanor Parra

Uno de los grandes legados de Nicanor Parra (1914-2018) es la antipoesía, un género revolucionario y liberador que cualquiera puede definir, aunque sea la primera vez que haya escuchado la palabra. Si no nos crees, contesta el Test que el mismo poeta, matemático y físico chileno nos ha dejado:

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¿Qué es la antipoesía?

¿Un temporal en una taza de té?

¿Una mancha de nieve en una roca?

¿Un azafato lleno de excrementos humanos como lo cree el padre Solvatierra?

¿Un espejo que dice la verdad?

¿Un bofetón al rostro

del presidente de la Sociedad de Escritores?

(Dios lo tenga en su santo reino)

¿Una advertencia a los poetas jóvenes?

¿Un ataúd a chorro?

¿Un ataúd a fuerza centrífuga?

¿Un ataúd a gas de parafina?

¿Una capilla ardiente sin difunto?

Marque con una cruz la definición que considere correcta.

Nicanor Parra

‘Artefacto’
Arte Nicanor Parra

Para Nicanor Parra, todas las respuestas son aproximaciones a la definición, pero en un sentido práctico podemos decir que es la poesía escrita con el lenguaje de la calle, el mismo que usamos a diario, porque en ella no existen jerarquías. Además, cualquiera puede sentirse identificado al ser también “la poesía del sentido común“.

“La antipoesía tiene que ver con la ciencia, pero también tiene que ver con otras cosas que no son la ciencia; también tiene que ver con la religión, y tiene que ver con el deporte. Yo trataría, entonces, de permitir que se abrieran puertas y ventanas, de manera que la realidad entera se incorpore a la academia”, explicó en una entrevista que le hizo Mario Benedetti.

El nacimiento de la antipoesía

En esa misma conversación, Parra se remonta a una lectura que hizo de una famosa antología de poesía chilena en 1938, la cual lo animó a crear. Pero antes de dar marcha, reflexionó sobre el sentido de la poesía y llegó a la conclusión de que no era más que “vida en palabras”.

Nicanor Parra

‘Artefacto’
Arte Nicanor Parra

Al recordar los textos que acaba de revisar se dio cuenta que sólo partían de la vida, pero falta algo más: “Una vez que se acepta este punto de partida, caben muchas cosas en la poesía: no tan sólo las voces impostadas, sino también las voces naturales; no tan sólo los sentimientos nobles, sino también los otros; no tan sólo el llanto, sino también la risa; no tan sólo la belleza, sino también la fealdad”.

Los críticos hablaron de ella como poesía anti-Neruda o anti-poetas barrocos, pero en realidad la simplicidad de sus versos expresan la búsqueda de algo más natural. 

“Durante medio siglo / la poesía fue / el paraíso del tonto solemne. / Hasta que vine yo / y me instalé con mi montaña rusa. / Suban, si les parece. / Claro que yo no respondo si bajan / echando sangre por boca y narices”, escribió en un poema de 1962 incluido en Versos de salón.

Después de más de una década de haber concebido un nuevo género para la literatura, publicó su segundo libro Poemas y antipoemas (1954). Fue así como Parra se convirtió en el primer antipoeta, además de uno de los poetas revolucionarios, también por la creación de sus Artefactos.

Hasta siempre chileno, gracias por encender la luz de aquella lámpara… que nadie olvidará nunca más.

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Nicanor Parra

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