Letras

¿Hacia dónde se dirige la lectura?

¿Hacia dónde se dirige la lectura?

Existen sensaciones en el mundo que representan placeres simples y gratuitos y hacen nuestras vidas más felices. Está el goce de sentir el viento en nuestro rostro, el olor de la tierra mojada, el acostarse sobre el pasto y, por supuesto, el de hojear un viejo libro y olerlo.

¿Hacia dónde se dirige la lectura?

Leer libros es una de las mejores cosas que podemos hacer, ya que nos invita a pensar y estimular nuestra imaginación. Los libros nos enseñan sobre la vida y las emociones humanas. La palabra escrita nos fuerza a llevar nuestras mentes a lugares inexplorados. No obstante, esta última no es una ciencia exacta y depende tanto del signo como de la interpretación.

En un mundo donde el joven promedio lee lo que un chico de hace 200 años no leía en toda su vida, estamos sujetos a un bombardeo constante de información. Nuestra sociedad, por lo tanto, consume tanta información como en 200 años de historia, y esto obliga a nuestra mente a digerir toneladas de estímulos y crear una experiencia en base a ello. A pesar de vivir en una edad así, existe la noción de que cada vez consumimos mayor contenido basura.

En la edad de la pornografía y el exceso de información, ¿qué pasará con la lectura? La respuesta es: nada. Aunque la ciencia en algún momento encuentre la forma de desintegrar el lenguaje escrito, esto –con palabras de Walter Mosley– no ocurrirá pronto.

¿Hacia dónde se dirige la lectura?

Las tendencias no apuntan hacia la desaparición de los libros

La lectura no desaparecerá por una sencilla razón: las historias del gran libro de la vida necesitan ser contadas. Lo único que cambia entonces es el soporte. Por lo tanto, el placer de la lectura siempre estará presente, y los ratones de biblioteca siempre existirán. Mientras los humanos necesitemos expresarnos a través de palabras y pensamientos, el lenguaje prevalecerá. Citamos de nuevo a Mosley: “detrás de los enunciados, existe una historia que quiere ser contada”.

Claro, persistirán también las personas que no desean leer y que prefieren ver la película antes de pasar una página. Sin embargo, esta es una constante en todas las etapas históricas del ser humano. Los poseedores del conocimiento son pocos.

¿Hacia dónde se dirige la lectura?

Existen filtros del conocimiento que persistirán tanto en la lectura como en la web

En la era digital, contamos con infinitos recursos de escritura y lectura, y es aquí donde nacen los blogs, las revistas digitales, los e-books y los booktubers. Sin duda, el reto no es la cantidad o si la lectura disminuye con la edad digital: el verdadero reto es la calidad, lo cual nos llevaría a otro artículo.

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