Cultura

La vie en rose de Édith Piaf

La vida de la La Môme Piaf mejor conocida como Édith Piaf al contrario de su canción La vie en rose estuvo llena de distintas tragedias que la llevaron a su triste final. No obstante es la cantante francesa más famosa del Siglo XX gracias a su gran talento y su peculiar voz que le hizo ganar el apodo de “El gorrioncillo”.

De gris a rosa

Su padre, Louis Alphonse Gassion era acróbata, para celebrar su nacimiento se emborrachó y dejó a su madre, la cantante ambulante Annetta Maillard , completamente sola. Annetta salió a la calle, pero no consiguió llegar al hospital y Edith nació en plena calle debajo de una farola frente al número 72 de la calle de Belleville en París.

Se puede decir que la historia de las adicciones de Édith empieza con su abuela materna, quien de hecho no le dio a tomar leche de pequeña, sino vino. Tiempo después, Annetta ante esta penosa situación decide dejar a la pequeña con su padre, quien a su vez lleva a la niña con su abuela paterna. La tan querida abuela, era de hecho dueña de una casa de prostitución, por lo que la niña es criada por prostitutas.

Lugar donde nació Édith

Édith comienza a cantar cuando su padre regresa de la Guerra, éste la lleva a las calles haciendo gala de su hermosa voz. Finalmente la suerte cambia para Édith y firma un contrato con Polydor, por lo que graba su primer disco en 1936: les Mômes de la cloche. Desgraciadamente su éxito se vería opacado por su escandaloso origen.

Sin rendirse ante sus sueño, vuelve a tomar contacto con el compositor Raymond Asso, personaje que se convierte en su Pygmalion y amante. Este hombre la prepara para ser una cantante profesional del Music hall. En marzo de 1936, la pequeña gorrión debutó en el género de music-hall en el teatro abc de París, convirtiéndose en una estrella de la chanson française. Finalmente Piaf se inmortaliza en el Bobino, con una pieza escrita especialmente para ella por Jean Cocteau, llamada Le Bel Indiférent.

L’amour rose

Todo pintaba perfectamente para Piaf, su vida realmente se convertía en un cuento de hadas gracias a su éxito, a pesar de su duro origen. En su vida amorosa, la cantante también tuvo varios altibajos, a los diecisiete años se enamoró de un cartero, Louis Dupont. Con quien tuvo a su única hija, una niña llamada Marcelle, que murió a la edad de dos años de meningitis.

“El gorrión” cuando era pequeña

No obstante cuando la fama tocó a la puerta de Piaf, también lo hizo el amor, y entre su larga lista de amantes se cuentan a: Marlon Brando, Yves Montand, Charles Aznavour, Theo Sarapo y Georges Moustaki.

Back to black

El sueño americano llegó para Piaf en 1956, en el Carnegie Hall de Nueva York, lugar que la consagró como una de las grandes cantantes a nivel mundial. A este lugar la cantante regresó con frecuencia, y esto le abrió prácticamente todas las puertas del mundo, sin embargo su adicción a la morfina crecía…

En 1959, Édith se desploma en escena durante una gira en Nueva York por lo que tuvo que soportar numerosas operaciones quirúrgicas.

Volvió a París en un penoso estado de salud y sin Moustaki. No obstante en 1961, Édith Piaf realiza la presentación más memorable de su carrera en el Olympia de París, local que estaba bajo amenaza de desaparecer por problemas financieros. Es en ése, su salón de espectáculos favorito, es donde interpreta la canción Non, je ne regrette rien, canción que resume la vida de esta gran cantante, y salva al Olympia.

El 11 de octubre de 1963, el gorrión dejó de cantar, Édith Piaf fallece a los 47 años de edad por causa de cáncer hepático. A pesar de su fe, se le prohibieron las exequias religiosas, debido a su condición de divorciada. Sin embargo en un acto de compasión, el capellán de teatro y la música, el padre Villaret Thouvenin,le da una bendición final.

 

 

 

 

 

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