Cultura

Isabel Marant y Oaxaca: la verdad sobre el plagio y la patente

Hace unos días, nos despertamos con la noticia de que Francia quería patentar los diseños textiles de la población de Tlahuitoltepec, Oaxaca. Esta noticia se distribuyó rápidamente en redes sociales, por lo que las opiniones y quejas no se hicieron esperar. Algunas personas –en extrema molestia– incluso se expresaron en contra de apoyar los atentados de París, una postura severamente radical.

Sobre este caso, se ha mencionado mucho, por lo que varios medios nos hemos dedicado a investigar qué tanta carga de verdad tienen estas graves acusaciones, esto como un intento por esclarecer los hechos. Uno de nuestros objetivos es incitar a nuestros lectores a tomar las medidas adecuadas, ya que lo que sí exige esta situación es que las autoridades defiendan nuestro patrimonio cultural como es debido para que casos como este no se repitan.

El juicio

Ante la acusación de plagio, Isabel Marant Etoile expresó en un comunicado que se deslindaba de todos los cargos que se le han adjudicado, pues jamás trató de patentar esos diseños y mucho menos restringir la producción de Santa María Tlahuitoltepec.

El verdadero origen del polémico caso inició cuando la diseñadora publicó su colección Primavera-Verano 2015 en su sitio web, mostrando una prenda con los diseños de la comunidad de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca. Ésta fue publicada sin ninguna mención acerca de su verdadero origen.

Es así que Antik Batik inició un proceso legal para reclamar la patente del diseño de los bordados, demandando a la diseñadora por argumentar que el diseño le pertenecía. Marant prácticamente ganó el juicio argumentando que su inspiración efectivamente provenía de la comunidad de Mixe y no de la marca francesa. Parecía que todo había terminado, pero empezó a difundirse el rumor de que el gobierno francés y la empresa Antik Batik intentaban patentar el diseño y pretendían que la comunidad oaxaqueña les pagara las regalías correspondientes por el uso del bordado.

Este 19 de noviembre de 2015 la comunidad mixe y los mexicanos se hicieron escuchar después de que se diera a conocer el supuesto hecho de que el ayuntamiento de Tlahuitoltepec recibiera un requerimiento por parte del gobierno francés, en el cual se prohíbe la producción y venta de estas prendas hasta que la comunidad oaxaqueña pague las regalías correspondientes a la empresa francesa.

Esta información afortunadamente es falsa. El presidente municipal de la comunidad, Erasmo Hernández, negó haber recibido un documento de cualquier tipo proveniente del gobierno francés, como también la diseñadora Isabel Marant se deslinda de estos rumores. Por lo que parece ser que estos rumores no son más que una gran desinformación y quizás una mala pasada de la empresa Antik Batik.

El verdadero peligro: nuestro patrimonio

No obstante, este caso es una llamada urgente para las autoridades culturales mexicanas, ya que es necesario crear un marco legal –que impacte tanto nacional como internacionalmente– para proteger los derechos de los patrimonios culturales artesanales de nuestro país.

En este proceso legal, es importante facilitar patentes de las creaciones artesanales, adecuándose a las necesidades y posibilidades de los artesanos sin obstaculizar su seguimiento y desarrollo, además de un registro de los patrones, motivos gráficos y elementos que abordan cada una de las etnias de nuestro país.

Casos como este pueden continuar mientras nosotros como promotores de la cultura no demandemos lo que nos pertenece y no protejamos lo que ya es nuestro, pues nuestros bienes mexicanos son la riqueza que poseemos para la humanidad.

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