Cultura

DEMOCRATIZACIÓN MUSICAL

La competencia de la comercialización musical

Es lo de hoy. Yo creo que de tres o cuatro años para acá las cosas comienzan a tomar un lugar, el gusto del público por la música y su interés en ella no ha decrecido en absoluto, solo ha cambiado la forma de acercarse. Probado quedó en el transcurso de los últimos 15 años de derrumbe industrial para la música, que los espectáculos siguen atrayendo público. Que el nuevo melómano pierde su tiempo buscando en los medios masivos de comunicación. Y esto es para todas las regiones geográficas, pues sostener una señal masiva es caro. Internet es claro propulsor de música, pero en fechas recientes, no me atrevo a pensar aún que regresa lo que tomó, pero claro que pudiese pasar en un futuro. Las opciones más interesantes están ahí, los proyectos pueden ir directo a su público como nunca antes, la retroalimentación es instantánea, la euforia viral es una realidad y los años que vienen pueden ser los mejores en cuanto a resultados sorprendentes se refiere. Si desde siempre la música es una de las profesiones con más oferta en el mundo. Bueno, pues ahora la competencia, si bien no va a ser pareja (y que jamás lo será en los tiempos del dinero y el talento) al menos sí va a ser democrática… ¿por qué razón? simple, pues porque “todo mundo” puede: 1- Grabarse, de verdad, no empecemos con que el equipo es caro, una versión básica si se cuenta con una computadora, ronda lo mismo que uno o dos días de estudio profesional; 2- Promocionarse, la canción pude subir recién hecha a confrontar la opinión del público y a reclutar nuevo público, también pueden promocionarse eventos, e insisto, todo muy dirigido. 3- Vender internacionalmente la obra en muchas tiendas virtuales, que también distribuyen copias físicas si se cuenta con ellas. 4- Abrir canales de vídeos y decenas de redes sociales con millones de usuarios. Entre otras muchas cosas. Como dije, claro que no están a la par, el estudiante de secundaria entusiasmado, el rico, o el veterano que ha sabido movilizar intereses al rededor de su proyecto. Pero la canción de uno y del otro están ahí… juntas. Se elige cuál seguir, comprar, compartir, pero vamos, tú puedes subir la tuya. Eso sólo puede derivar en una competencia desbordada, para la que de hecho, hay audiencia, y en restarle peso a esa idea de que el dinero es todo, ya pasaba antes, algunas veces, pero más que nunca, para destacar o llamar la atención se tiene que ofrecer algo. Ahora sí.

jeronimo_rosas@live.com

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