Cultura

¿De qué depende el equilibrio emocional?, por Georgina Reyes

Ser una persona equilibrada, que sepa responder ante las eventualidades de la vida, no es cuestión de suerte, pero entonces,  ¿en dónde inicia la búsqueda de la armonía interior?
Los estudiosos de la conducta han coincidido en algunos puntos al respecto, probablemente depende en gran medida de un modelo familiar en donde prevalecen los valores y el buen ejemplo. Otros opinan que es cuestión de carácter, pero ¿qué sucede con aquellas personas que no pueden observar conductas adecuadas durante su desarrollo físico y emocional?

Es de esperar que a través de la vida los seres humanos somos capaces de aprender y de fortalecernos y que día a día podemos responder a los conflictos que pudieran amenazar nuestro equilibrio emocional siempre y cuando nuestra autoestima tienda a crecer y no a disminuirse de tal manera que, todo lo que nos rodee brinde una oportunidad de alimentar nuestro espíritu  y así encontrar sentido a la vida de tal forma que cada día se convierta en un reto que nos motive a seguir avanzando. Existen cuatro áreas fundamentales a  cuidar esmeradamente en nuestra vida:

– La afectiva, que nos hace sentir, desear amar y ser amados, que nos involucra  con los demás y que nos permite sentir ilusión de interactuar con nuestros amigos, nuestros parejas y afectos en general y nos hace conquistar una relación positiva y de crecimiento con quien nos identificamos en algún momento. En el área afectiva descubrimos que podemos encontrar una fuerte motivación para continuar.
– La laboral, en esta área hay una posibilidad de encontrar cada vez que trabajamos en lo que nos agrada la gran oportunidad de seguir descubriendo nuestro talento, así como nuestras aptitudes y habilidades y conforme vamos avanzando caemos en la cuenta de lo inmensamente productivos  y creativos que podemos ser a todos niveles.
– La salud, aquí localizaremos todo el potencial dinámico para conservar todas la ventajas de mantener a nuestro cuerpo limpio en toda la extensión de la palabra, es decir, libre de adicciones, libre de peligros que puedan atentar contra la integridad de nuestra persona, procurando otorgarle a nuestro organismo los mejores elementos ya dispuestos en la naturaleza, solamente hay que saber elegir.
– La familia , aquí se establece toda fuente de energía emocional en donde cada día se establecerá un contacto muy intímo con nuestro yo y que nos permitirá reconocer nuestra fuerza interna, no importa cuántos miembros la conformen ni en dónde estén, importa solamente lo que nos hace sentir el fuerte deseo permanente de saber que tienen todo lo necesario para ser felices. Quien logra establecer vínculos familiares reales y positivos, estará cumpliendo con una de las principales condiciones para tener un equilibrio emocional.
Contar con estas cuatro áreas en armonía, integra personas muy fuertes, que difícilmente se debilitan y que en caso que alguna de estas áreas se vea afectada temporalmente, las otras le apoyaran seguramente a sostener cualquier proceso.
Así que revisemos a conciencia cómo estamos procurando el equilibrio emocional personal, sin responsabilizar a nadie más de nuestros resultados de vida.

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