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“LA MUJER DEL CAMORRISTA ES UNA FEMINISTA” – Actriz de Gomorra

Roma, Italia | AFP | por Kelly VELASQUEZ

La actriz italiana Maria Pia Calzone, el rostro fuerte y despiadado de la mafia napolitana, la Camorra, en la exitosa serie televisiva Gomorra, cuenta en una charla con la AFP cómo descubrió un insólito feminismo que no teme tomar las riendas de un imperio criminal.

“Las mujeres de la Camorra no son sometidas ni impotentes. Son devotas a su propio hombre. Es una forma muy moderna de feminismo que existe en la mafia napolitana”, sostiene Calzone, 46 años, quien logra con su papel de Imma, la esposa del jefe del clan, ser odiada por el telespectador en el curso de doce episodios.

“Eso era lo que quería, que me odiaran. Para ello me base en la realidad”, confesó Calzone, premiada en noviembre como mejor actriz del Roma Fiction Fest, el oscar de la televisión italiana, en el que la serie arrasó con cinco premios (dirección, guión, producción, actuación) además de registrar récord de audiencias.

Para representar a una mujer que llega a la cúpula de la Camorra, guía guerras entre familias, desobedece las órdenes del marido y capo encarcelado y llega a ser cruel con el hijo por el bien del clan, Calzone habló y se reunió con varias “capesse”, esposas, madres y hermanas de mafiosos, famosas por ser incluso más despiadadas que los hombres.

“Traté por meses, lográndolo, de que mujeres y exesposas de camorristas me abrieran sus puertas. Fue un recorrido muy difícil y obviamente tuve que vencer resistencias. Ese fue mi entrenamiento. No podía entender algunos aspectos de la mente y el corazón si no hubiera tenido contactos con ellas”, contó la actriz, quien conoce el diálecto de la región, por haber nacido a un centenar de kilómetros de distancia.

Calzone, quien está viviendo un momento mágico de su carrera gracias a su interpretación de Imma, icono de la esposa de un capo, capaz de maldad, sumisión e inteligencia, aporta una feminidad particular al personaje, gracias a la impecable dirección de Stefano Sollima, que le impuso además la estética mafiosa: pantalones apretados, zapatos de tacón alto, caderas anchas, cabellos teñidos, completamente distinta de como es en la realidad.

Basada en la homónima novela del escritor Roberto Saviano, –fenómemo literario que lo condenó a una vida blindada por desenmascarar el brutal mundo de la Camorra–, Gomorra-La Serie está cosechando un éxito similar al libro, tras su venta a 70 países, entre ellos Estados Unidos, Brasil, Argentina, Francia, España, Alemania.

 

– La vida de los camorristas es un infierno –

 

“No soy juez ni abogado. Sólo actriz. Mi punto de vista es el de alguien que ha tenido que comprender sin justificar ciertos comportamientos. Lo que sí entendí es que esa vida es un infierno. Que sabes pero finges no saber. Que percibes que tus seres más queridos van a morir, que la vida es breve y que el dinero no sirve para vivir mejor. Un infierno”, asegura Calzone.

Para contar la guerra descarnada entre dos clanes rivales: los Savastano y los Conte, que se disputan el control del norte de Nápoles, una ciudad a merced de los narcotraficantes, asesinos y políticos corruptos, los productores (SKY Cinema, Cattleya, Fandango, La 7 y Beta) contaron con la supervisión directa de Roberto Saviano.

“No conozco a Saviano. Cuando salió la serie me mandó un correo bellísimo y ha dado declaraciones públicamente para mí conmovedoras. Dijo que logré con mi actuación resumir a todas las mujeres de la camorra que él ha narrado, eso ha sido muy satisfactorio. Ahora mantenemos una actividad epistolar”, confesó.

Seis prestigiosos guionistas han trabajado en la adaptación del complejo sistema de escritura de Saviano, quien entrelaza datos con historias de asesinatos, torturas y extorsiones, para contar los mecanismos y actividades de la mafia napolitana, sus conexiones y sus métodos.

Sin ser un filme de denuncia, sin buenos y malos, la serie, que costó 17 millones de euros, retrata la realidad con un ritmo cinematográfico moderno, gracias también al aporte de otros directores de cine, entre ellos Francesca Comencini y Claudio Cupellini.

“Desnudamos ese mundo, lo dejamos en calzoncillos. Contamos todos los aspectos desde adentro, sin filtros ni dulcificar”, asegura Calzone al reconocer que la clave del éxito ha sido rodar en lugares reales, en Scampia, barrio y cuna de la Camorra.

“Scampia es símbolo de muchas cosas. El 89% de las personas son gente de bien, que padece esa situación. Sería poco correcto generalizar. Un puñado de gente condiciona la vida de los demás”, explica la actriz.

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