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La industria cultural en el cine mexicano

La industria cultural en el cine mexicano ¿Presente o no?

Theodore Adorno, definió a la industria cultural como la transformación de obras de arte en objetos al servicio de la comodidad.
El cine ha sido considerado siempre como el séptimo arte, de la cual, afortunadamente sigue haciendo gala hasta nuestros días. Y sí, hay que decir también que hoy, todo mundo va a ver películas extranjeras o “hollywoodenses” porque supuestamente son las mejores, en actuaciones, en efectos, en color, en muchas cosas porque además dejando a un lado el arte que puede estar pero han descompuesto, son las más taquilleras, las más vistas en el mundo, entonces hay que verla y ¿dónde queda la industria cinematográfica mexicana?
Pasó por la misma historia que el resto de la cinematografía, desde aquellos tiempos de 1896 en que Gabriel Viere abrió la primera sala de exhibición del país en la Droguería Plateros después de hacer su primera representación ante el expresidente Porfirio Díaz quién poco tiempo después lo comenzó a utilizar como medio propagandístico para su gobierno comenzó a despojársele el arte y así ocurrió durante el periodo de la Revolución y que decir de la época dorada en donde volvió a renacer también el arte cinematográfico, pues quién no habrá reido con las ocurrencias de “Cantinflas”, cantado con “Tin tan” , llorado con Dolores del Río y Columba Domínguez o suspirado con Emilio Tuero, en fin.
La última época cinematográfica mexicana en donde se combinó el arte con el marketing, aún reconocida y recordada mundialmente. ¿Y qué pasa hoy en día?, el arte se ha desvanecido en el cine comercial, la fórmula está ya agotada, siempre es sobre sexo, relaciones, problemas de adicción, es decir, ya no hay arte que vender, que transformar, sólo persistió el producto comercial, en el cine mexicano de hoy ya no hay industria cultural, esa sería la opinión de millones ¿Por qué?, no hay una respuesta única. Pero muchos o la mayoría se olvidan del lugar que ocupa el cine independiente, que puede ser la salvación, aún conserva su arte pero no lo ha consumido totalmente la industria cultural, hay difusión pero no a gran escala ¿entonces puede ser considerado como tal?.
Tal vez aún no pero en un futuro próximo sí, porque también el cine de arte mexicano cada vez va presentando temas más ajustados a nuestra sociedad, mucho más fáciles de digerir y comprender e incluso identificarse, se ha ido transformando, cuando a veces se enciende el televisor y se escucha por ahí que tal o cual película de tal o cual director independiente se presentó en el Festival de Cine de Michoacán , Guadalajara o algún otro, un signo que el cine independiente poco a poco se ha acercado a los mass media, en camino a convertirse en producto que se ira convirtiendo a la industria cultural porque tal vez nos suenen ya algunos títulos como: Los últimos cristeros de Matías Meyer, Cuates de Australia de Everardo González, Después de Lucía de Michel Franco, El sueño de Lú de Hari Sama etc. Todos estos filmes y otros, afortunadamente también cuentan con apoyo que hacen su difusión como la Cineteca Nacional, el CUEC de la UNAM, y empresas cinematográficas como Artecinema Gussi sin nombrar a algunos Festivales de Cine también independientes que tienen lugar en diferentes entidades de México. Es decir, la gente puede tener un contacto más cercano a este tipo de cine, si no hay oportunidad de ir a verlo directamente, al menos se enteran mediante la pantalla de su televisor o por las voces que lo cuentan en el noticiero matutino o vespertino de la radio e incluso la posibilidad de checar las notas diarias por la red.
Tal vez la próxima vez que pasemos frente a algún sitio de exhibición cinematográfica pensemos en que mirar, cine comercial repetitivo mexicano o cine independiente fresco, si queremos convertirlo, en mercancía común, más conocida que tal vez pueda seguir con la misma calidad, mejorarla e incluso convertirlo en otro cine mexicano región 4.

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