Cine

FILME “SHOAH” PODRÍA AYUDAR A ALEMANES A ENFRENTAR SU PASADO

Claude Lanzmann, cineasta francés recompensado el jueves con un Oso de Oro honorífico por el conjunto de su obra, estima que esta recompensa le da la razón de haberse obstinado en hacer “Shoah”, su filme documental más conocido, del cual pensaba que podía ayudar a los alemanes a enfrentarse “a su terrible pasado”.

PREGUNTA: ¿Qué representa para el realizador de “Shoah” este Oso de Oro honorífico que le otorga la Berlinale?

RESPUESTA: “Le voy a decir una cosa: esto me da la razón, porque durante los doce años de trabajo para realizar ‘Shoah’, con enormes dificultades que hicieron que muchas veces tuviera deseos de abandonar, una de las cosas que me empujaron a obstinarme, a empecinarme, era que pensaba que ‘Shoah’ sería un filme liberador para los alemanes. Lo pensaba profundamente mientras lo hacía. Pensaba que ayudaría profundamente a los alemanes a enfrentarse a ese terrible pasado.

No hay que olvidar que ellos se quedaron mudos durante muchísimos años. La inmensidad del crimen los amordazó. No podían ni siquiera hablar de sus propios sufrimientos

P: ¿Qué recuerdo tiene de la proyección de “Shoah” aquí en Berlín en 1986?

R: “Shoah” fue presentado en la sección Forum por Ulrich Gregor (historiador y crítico de cine). Y recuerdo que hubo tres o cuatro proyecciones de todo el filme. Los cines estaban repletos y se oía como las rodillas de la gente se entrechocaban. Era muy duro para ellos ver ese filme. Y para mí era duro mostrárselos. De vez en cuando alguien se levantaba, y yo me decía: ‘Ah, alguien que se va, no ha podido aguantar. Pero no era nada de eso, salían, le daban dos pitadas a un cigarrillo y volvían.

Después teníamos discusiones que duraban toda la noche, con jóvenes alemanes, era formidable. En la casilla de mi hotel me esperaban numerosas cartas que habían sido escritas espontáneamente. Había unas muy bellas.

P: ¿Cómo ve usted el trabajo sobre la memoria que han hecho los alemanes, sobre su pasado y sus responsabilidades?

R: Lo considero muy positivamente, “die Vergangenheitsbewältigung” (superar el pasado, o el trabajo de la memoria). Los encuentro de alguna manera formidables, proyectar después de la ceremonia (de la entrega del Oso honorífico) “Sobibor”, una película que muestra una revuelta de judíos que triunfó en un campo de exterminio, una película en la cual unos judíos matan a unos alemanes, es casi decir: juego limpio. Pienso que en conjunto los alemanes han trabajado bien, más que los franceses, de cierta manera.

P: ¿Sigue usted recibiendo tantos mensajes sobre “Shoah”?

R: “Shoah” es como una fuente, cada vez que la película es proyectada en alguna parte recibo cartas con frecuencia muy inesperadas. “Shoah” no tiene arruga alguna, la película no ha envejecido. Hay un texto inaugural antes de la primera imagen, un texto bastante largo, necesario para que la gente comprenda lo que va a pasar. Ahí digo: la acción comienza en nuestros días en Chelmno, en Polonia ¿Qué quiere decir ese ‘en nuestros días’? ¿En 1942, cuando eso estaba ocurriendo? ¿O cuando escribí eso, al haber terminado el filme? ¿O cada vez que uno ve la película? Pienso que es cada vez que uno ve la película. Ese ‘en nuestros días’, es la película que crea su propia actualidad”.

© 1994-2013 Agence France-Presse

Últimas noticias