Arquitectura

Los trazos inconclusos de Zaha Hadid

Los trazos inconclusos de Zaha Hadid

El día de hoy, el mundo despertó con la noticia de que la legendaria arquitecta Zaha Hadid, ganadora del Pritzker, murió a los 65 años de edad debido a una complicación causada por una bronquitis, lo que derivó en un ataque al corazón.

La mujer que se convirtió en leyenda por ser la primera en obtener un Premio Pritzker abrió paso a todas las arquitectas que como ella desean: “romper los límites de la arquitectura”. Creativa incansable, diseñó pasarelas para Chanel, zapatos impresos en 3D, por lo que sus incursiones en el mundo de la moda y el diseño han sido de las más celebradas.

Esta arquitecta estuvo bajo el escrutinio de la lupa internacional debido al desastre de Cardiff, no obstante, cuando inauguró su Centro de Arte en Cincinnati demostró por qué fue ganadora de tan prestigioso premio. La arquitecta lo volvió a hacer con el MAXXI de Roma y la Ópera de Guangzhou. Por si fuera poco, en ese mismo año concluyó uno de sus proyectos más altruistas: el colegio Evelyn Grace en Brixton. Finalmente, sus proyectos también son un símbolo del progreso a nivel internacional, y prueba de ello son el Heydar Aliyev, su torre en Moscú y un puente en Taiwán.

Los trazos inconclusos de Zaha Hadid

Entre los proyectos que la arquitecta tenía entre manos, era la renovación del frente marítimo de Estambul y un estadio para Qatar 2022. Su importancia como creativa fue tal que incluso su obra no construida se valoraba por su aportación artística.

Sería difícil imaginar que incluso grandes arquitectos como Hadid tendrían bastantes obras inconclusas en su haber, pero esto último es verdad. Hadid ha luchado contra viento y marea para realizar sus proyectos, muchos de los cuales han sido detenidos por varias razones. Sin duda, uno de los casos más famosos fue su Ópera Cardiff, proyecto que fue cancelado por falta de recursos y por “su corte elitista que no piensa en la comunidad”. Por supuesto, también existe el caso del Guggenheim de Bilbao, que al final fue construido por Gehry, a lo que la arquitecta comentó: “El Guggenheim abrió la puerta. Tenía que abrirla un hombre”.

De hecho, esta arquitecta tuvo una gran mala racha que fue desde 1976 hasta 1990, en la que literalmente no pudo construir. Entre sus proyectos fallidos más notables se encuentran la ampliación del complejo Binnenhof –donde colaboró con Rem Koolhaas y Elia Zenghelis–, el Hong Kong Victoria Peak –proyecto que la catapultó a la fama por la estética de sus propuestas–, el desarrollo de un centro cívico en Hollywood y una planeación urbana para Berlín sin el muro.

Sólo Zaha sabe cuánto tuvo que luchar para posicionarse como una de las mejores arquitectas del planeta, a lo que solía decir: “Nunca seré como ellos. No navego, soy musulmana y soy mujer”.

Los trazos inconclusos de Zaha Hadid

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