Conciencia

Mágico nacimiento

En este mes he decidido compartir con nuestros lectores un tema que trata sobre el don único de las mujeres y que nos hace convertirnos en madres: dar a luz.

Me gustaría preguntarle a aquellas mujeres que son madres si en alguna ocasión se detuvieron a pensar en lo importante que fue dar a luz, y más aún en la manera como lo hicieron. Y a quienes aún no son madres y planean serlo en algún momento, me gustaría preguntarles si quisieran conocer la importancia de dar a luz y de prepararse para ello.

Dar a luz es un acontecimiento mágico, no existe madre alguna que haya podido describir el sentimiento que provoca en una misma, es literalmente abrir el camino para que un ser nuevo salga a la luz, es el nacimiento de un bebé. Sin embargo, en realidad no es sólo el nacimiento de tu bebé, sino también el nacimiento del padre y la madre, e incluso de sus hermanos, si es que ya los tiene. La palabra nacimiento viene del verbo nacer que significa empezar, iniciar. Es un inicio, una iniciación. La palabra mágico se deriva de la raíz magush del antiguo persa y significa tener poder, ser capaz, grandeza. Por lo tanto, un mágico nacimiento puede considerarse como una gran iniciación. Para todos (el bebé y la familia) esto significa un nuevo comienzo, una nueva oportunidad de iniciar de nuevo.

Es conocido que el primer trauma de un ser humano es justamente el nacimiento y que la manera como nacemos influye en nuestra vida mucho más de lo que podemos imaginar. Existen estudios que confirman que las personas que nacen mediante parto natural, haciendo el esfuerzo por sí solos presentan mayor tenacidad y constancia en su vida. Si pudieras regresar el tiempo y nacer de nuevo, ¿cómo te gustaría nacer? ¿Cómo te gustaría que te recibiera el mundo? Date unos momentos para pensarlo… quizá te gustaría nacer en un ambiente armonioso, sin hostilidad en donde se apetece una luz tenue, algo de música o aromas que hagan más placentero el paso de un ambiente seguro y contenido a un ambiente totalmente nuevo y desconocido. Asimismo, quizá te gustaría que tus padres se preparen en todos sentidos para recibirte. Cualquiera que sea el escenario que elijas puedes estar seguro que tendrá un efecto en tu vida. Y aunque, como madre o padre, no siempre es posible controlar la manera como se desarrollará un nacimiento debido a distintas circunstancias o dificultades que se pueden presentar, sí se puede hacer un esfuerzo para lograr que sea lo más armonioso posible y que tanto madre como padre y hermanos participen activamente del gran evento.

He aquí que comparto contigo una serie de ideas que permitirán que la familia se prepare para el gran acontecimiento que les espera a todos: su iniciación, su nuevo comienzo. Al leerlas, verás que no solo son ideas sino también aprendizajes que tu bebé viene a regalarte y que podrás adquirir si te mantienes alerta. Finalmente comprobarás que nuestros hijos son en efecto nuestros maestros.

Hay quienes sostenemos que el nacimiento inicia en el momento de la concepción. En dicho momento existe un descenso de energía sumamente intensa que provoca una chispa divina: la vida. Estar consciente al momento de la concepción, durante el embarazo y al momento de dar a luz es un gran regalo para el bebé y sus padres, pues les da la oportunidad de experimentar el sentimiento de ser instrumentos de Dios en la creación de un nuevo ser.

Para dar lugar a un mágico nacimiento podemos dividir el embarazo en tres etapas. Durante la primer etapa te recomiendo aprovechar los síntomas y malestares para hacer cambios en tus ritmos de vida. Si,… ¡aprovecha los malestares! Aprovecha las circunstancias para hacer las cosas con mayor tranquilidad, con calma, una a la vez y siempre de manera despierta y consciente pues es en el primer trimestre del embarazo cuando se forma el cuerpo físico del bebé y este proceso tan complejo requiere de mucha energía; es por eso que la madre necesita reposar, dormir y recargar su energía. Además de adoptar buenos hábitos alimenticios, una buena idea sería aprovechar los cambios que quieres hacer en el ritmo de tu vida y darte la oportunidad de iniciarte en prácticas de meditación, sola o con tu pareja. Tu bebé y tu cuerpo te lo agradecerán.

En el segundo trimestre del embarazo se forma el cuerpo emocional del bebé, se forman sus centros energéticos o chakras y éstos empiezan a recibir energía aunque aún no la emanan. Te recomiendo aprovechar estos meses para fortalecer el vínculo emocional con tu bebé. ¿Cómo? Pues muy sencillo, hablándole y permitiendo que el papá y los hermanos le hablen también. Escuchar música agradable al oído, dar paseos por un bosque, rodearte de naturaleza, visitar museos donde puedas ver obras bellas también son buenas opciones. Esta segunda etapa también la puedes aprovechar para eliminar todo aquello que no necesitas, sea físico o emocional y hacer una limpieza en todos sentidos para renovarte antes de la llegada de tu bebé. Durante este trimestre también te recomiendo cerrar pendientes y tener todo listo para recibir al bebé pues al hacer estas actividades aprenderás a delegar y a pedir ayuda.

Durante el tercer y último trimestre del embarazo te recomiendo empezar a ocuparte del momento en que darás a luz. Es bueno tomar un curso de profilaxis y fortalecerte físicamente, aunque también es necesario revisar nuestro interior y observar qué cambios de pensamiento o hábitos quieres hacer una vez llegado el bebé. Recuerda que uno de los regalos que trae consigo el bebé es la oportunidad de renovarte, de iniciar de nuevo, por eso es muy importante que sepas qué ajustes deseas hacer como madre, al igual que el padre y los hermanos. Aprovecha estos últimos meses para informarte sobre hospitales que ofrecen flexibilidad para preparar el ambiente donde darás a luz. Existen hospitales que permiten que el bebé esté cerca de la madre desde el primer día en el mismo cuarto y que dan facilidades para que tu experiencia de dar a luz sea verdaderamente armoniosa. Infórmate sobre los diferentes tipos de nacimiento que puedes ofrecer a tu bebé. Aprovecha esta última etapa para aprender a confiar, a confiar en la vida, en quienes te ayudarán y estarán contigo y en lo que está por suceder. Si bien te preparas para recibir al bebé de manera natural y en el último momento resulta que te harán una cesárea, no te desanimes, aprende a confiar y a aceptar que lo que suceda siempre será lo mejor, aunque no lo parezca.

Suelta, disfruta del momento y permite que la magia que trae consigo tu bebé te envuelva por completo y vivas con todos tus sentidos la gran experiencia de ser MADRE.

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