Conciencia

¿EXISTE LA FELICIDAD?

                            “No hay medicina que cure lo que cura la Felicidad”

                                                                       Gabriel García Márquez

Encontrar una definición precisa y universal de lo que es la felicidad, resulta una tarea difícil, para algunos es un estado emocional que implica una serie infinita de sensaciones agradables, placenteras a todos niveles de vida, que todo ser humano desearía tener y conservar en todo momento, para otros la felicidad está implicada en la posesión de bienes materiales y así, nadie podría decidir cual es el factor definitivo para ser feliz. La palabra felicidad tiene origen en el vocablo “felicitas” que significa “fértil” y “fecundo” y es justo aquí en donde se puede comprender que la felicidad daría cauce a la productividad emocional como un campo creativo en donde crece constantemente la posibilidad de permanecer en un estado emocional óptimo. Las personas somos capaces de sentir felicidad cuando obtenemos logros, éxitos y cumplimos metas y cuando somos capaces de solucionar conflictos que causan preocupación e incertidumbre y al momento de resolverlos experimentamos la grata sensación de liberación que se traduce en felicidad. Para cada persona la felicidad puede estar relacionada con diferentes símbolos ya sean materiales, sentimentales, laborales o espirituales, esto dependerá de los objetivos personales de cada quien y del compromiso individual que se tenga con las personas que nos rodean y que pudieran estar pendientes de nuestro bienestar y de nuestra realización. Desde el punto de vista religioso la felicidad dependerá de un estado emocional en donde predomina la paz y la confianza en un ser supremo y en la tranquilidad de actuar con fe en todo momento en la sensación de plenitud humana. En el campo de la Psicología, se considera que la felicidad depende de una actitud personal interna con alcances inimaginables que permiten a quien la vive la oportunidad de evitar en medida de lo posible situaciones de frustración y  la sensación de autosatisfacción que permite al ser humano feliz tener mayor equilibrio en sus emociones y acciones, y es aquí en donde entra en acción la serotonina, neurotransmisor conocido como la hormona de la felicidad, ya que influye en la regulación del humor, en la inhibición de los impulsos agresivos, en la actividad del sueño y en el concepto de autoestima. Es importante y justo considerar que ser felices no depende de los demás, ni existe felicidad completa permanente, ni los seres humanos son felices o infelices según su suerte. La felicidad depende del enfoque que logremos otorgar a las experiencias que nos van aconteciendo y a la capacidad de valorar los elementos que tenemos para sentirnos alegres y satisfechos. Es necesario identificar cuáles son las acciones que nos producen felicidad para procurar repetirlas y lograr así que formen parte de nuestra actitud positiva ante la vida. Aunque la felicidad es un concepto muy personal, existe un factor común que la define: la capacidad de asombro y de sonreír ante las experiencias nuevas en la vida.

Por Georgina Reyes Romero:

ginavalentinir@gmail.com, ginavalentini@hotmail.com

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