Conciencia

¿TE ANGUSTIA LA NAVIDAD?

La Navidad por tradición ha sido la época más esperada para la mayoría de las personas. La época decembrina ha sido identificada en la mente de cada quien como la oportunidad de pasar momentos increíbles de alegría y convivencia. Existen condiciones muy variadas para que las fiestas de fin de año puedan relacionarse con eventos agradables o desagradables a la percepción individual de las personas.

Desafortunadamente para muchos, la Navidad puede representar una ocasión en donde se disparen los conflictos reprimidos, como recordar y añorar a quien ya no está, a quien está alejado por situaciones diversas, existiendo el fuerte temor de no poder contener los intensos sentimientos de nostalgia y hasta de impotencia al no poder sentir la alegría y regocijo que los medios aseguran que se deben sentir. La Navidad ha sido idealizada por la gran mayoría como un hecho casi mágico en donde se transforman los sentimientos hacia la actitud solemne y espiritual en donde predominan los actos de generosidad y reconciliación en muchos sentidos.

Sin embargo, también es momento de frustración principalmente para aquellos que esperan demasiado de quienes los rodean y que en la mayoría de los casos no han podido interpretar concretamente qué es lo que se espera de ellos en esos momentos. La oportunidad de obsequiar un regalo de Navidad se ha cuantificado en muchos núcleos, principalmente laborales en donde se establece una cuota fija para dar y recibir un obsequio, además de establecer en una lista lo que se desea recibir, dando precisión al “regalo” y es ahí en donde se ha perdido la ilusión de la sorpresa de un regalo pensado en varias características personales y afectivas que pueden inspirar a alguien a comprar o realizar un objeto significativo. De aquí parte la idea de que la Navidad ha sido pregonada con una situación meramente material, en donde la economía se encuentra enfocada en la satisfacción de una actividad competitiva.

Es importante intentar de manera muy personal dar un sentido muy íntimo a lo que significan las fiestas de fin de año para cada uno, esto permitiría no sentir demasiada decepción y presión ante el hecho de no cumplir con la expectativa social de lo que “debemos” sentir al visualizar las propuestas publicitarias que en muchos casos no corresponden con lo que estamos sintiendo. Debemos comprender que estamos rodeados de personas que probablemente estén pasando por momentos difíciles y que no se atreven a externar por muchas razones posibles y tomar en cuenta que es una época en donde el incremento de índices de depresión están muy elevados. Intentemos ser respetuosos y sutiles ante la época más sensible del año, en donde es momento de hacer un balance real de los elementos con los  que contamos para hacer frente a las personas importantes que nos rodean y así procurar que la Navidad sea realmente un evento Feliz.

 

Por Georgina Reyes Romero:

ginavalentinir@gmail.com, ginavalentini@hotmail.com

Últimas noticias