Ruinart, la primera y más antigua casa de champagne establecida en el mundo, brindó una experiencia exclusiva y privada durante la más reciente exposición de Leonora Carrington, Cuentos Mágicos donde los invitados pudieron disfrutar de la expresión máxima de Ruinart, R de Ruinart.

El lugar: el Museo de Arte Moderno de la CDMX. La anfitriona: Sol Vargas, coordinadora de Desarrollo institucional del recinto. El motivo: una propuesta curatorial que concilió 223 obras provenientes de colecciones de México, Estados Unidos y Europa. Tres elementos perfectos que hicieron del evento un suceso único.

 

Pinturas de caballete, murales, gráficas, dibujos, esculturas, máscaras, diseños escenográficos, textiles, fotografías, documentos, libros y objetos personales de la artista, muchos de ellos, inéditos, revelaron las analogías iconográficas, simbólicas y literarias que nutrieron el imaginario de Leonora Carrington desde la infancia, todo esto mientras los afortunados invitados gozaban del fino, elegante y puro sabor de R de Ruinart.

Son ocho núcleos y un gabinete de fotografías con los que la muestra aborda los temas recurrentes en la obra de la creadora: la Diosa Blanca, símbolo del poder femenino recobrado; el reino animal, que refleja un profundo respeto por la naturaleza y la convicción de que animales y humanos son iguales; la reelaboración de motivos religiosos y míticos que explican los misterios de la vida y el universo; así como la magia y el ocultismo como herramientas indispensables para la evolución de la conciencia.

La casa Ruinart, desde su fundación en 1729 en Reims, Francia, ha tenido fuertes lazos con el mundo del arte. La maison de champagne más antigua del mundo ha mantenido una relación muy estrecha con el arte contemporáneo y ha multiplicado sus encargos a artistas reconocidos, además de colaborar con las mayores ferias de Arte de todo el mundo. Esta implicación para Ruinart es todo un compromiso.