Arte

Ulay vs. Marina: una relación más que termina en la corte

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Eramos amantes, amigos, performers, todo junto y nuestro amor estaba encima de eso.

Marina Abramović

Considerada una de las historias de amor más intensa, dramática y, sobretodo, poética, la relación de Ulay y Marina ha sido –posiblemente– la única en estar completamente expuesta al público tras haber sido documentada y registrada en diversos formatos.

Muchos son los que han cuestionado la veracidad de esta relación, y ¿si como en todas las parejas del medio artístico fue sólo una estrategia de marketing para atraer fama?

Marina Abramović & Ulay, Breathing In/Breathing Out Stedelijk Museum, Amsterdam (1978).

Marina Abramović & Ulay, Breathing In/Breathing Out, Stedelijk Museum, Amsterdam (1978).

De cualquier manera, como haya sido, lo cierto es que después de su emblemática ruptura, Marina alcanzaría una fama insospechable mientras que Ulay permanecería en el anonimato. Tal vez, ese haya sido el motivo por el cual este último decidió demandar a su ex-pareja en la corte alemana por no haberle compensado económicamente su trabajo.

Aunque todos asociamos a Ulay Laysiepen por su relación con Marina Abramović, éste ya era un artista independiente cuando la conoció en una galería en Ámsterdam en 1976. Desde entonces, se volverían en una pareja inseparable que colaboraría –durante la década que permanecieron juntos– en algunos de los performances más emblemáticos en la historia del arte.

Sin embargo, no todo sería tan positivo para esta pareja que, independientemente de su entrega, su arte apenas les daba lo suficiente para comer; de hecho, hasta llegaron a vivir en una camioneta por más de cinco años.

Marina Abramović & Ulay, The Lovers, La Muralla China, 1988.

Marina Abramović & Ulay, The Lovers, La Muralla China, 1988.

Finalmente, después de muchos estragos como relación, decidieron hacer pública su ruptura en 1988 en un acto que simbolizará su ruptura emocional y espiritual, un performance llamado The Lovers en el que recorrerían la Muralla China desde cada uno de los extremos –él en el desierto de Gobi, ella en el Mar Amarillo– hasta finalmente unirse en el centro para despedirse con un abrazo.

Desde esa romántica despedida, no volverían a intercambiar una sola palabra. Pasarían más de 23 años para reencontrarse en el legendario perfomance de Marina The Artist is Present (2010) que se llevó a acabo en su retrospectiva en el MoMA.

A pesar de que parecía que ese amistoso encuentro había limado las asperezas, Ulay sabía que haber tenido una exposición de tal magnitud en un museo con tal envergadura no era cualquier cosa. Él se quejaba de que Abramović sólo le había pagado cuatro veces en toda su vida por un monto total de $34,000.

Marina Abramović & Ulay, The Artis is Present, MoMA, Nueva York, 2010.

Marina Abramović & Ulay, The Artist is Present, MoMA, Nueva York, 2010.

Contrario a lo que muchos pensarían, él no buscaba tener ninguna confrontación con la artista serbia, simplemente quería que se le compensara por su trabajo. Así que finalmente después de varios meses, un juez alemán dio el veredicto: Ulay ganaba el caso, por lo que se le ordenó a Abramović a pagarle un total de $278,000 por todas las obras en las que colaboraron.

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