Arte

Saadiyat, la ‘isla de la cultura’ que se construye en Emiratos Árabes

Saadiyat

Saadiyat es una palabra árabe que se traduciría como felicidad, y también es el nombre de una isla artificial construida a partir de 2009 en Abu Dhabi, el más rico de los siete emiratos que integran los Emiratos Árabes Unidos.

Los Emiratos Árabes Unidos, así como gran cantidad de países cuyas economías están fuertemente atadas a las fluctuaciones de los precios del petróleo, han tratado de mirar hacia el futuro y desde principios del 2000 han emprendido ambiciosos proyectos turísticos para diversificar sus ingresos y mantener su liderazgo como algunas de las naciones más ricas del planeta: Saadiyat forma parte de esta iniciativa.

En esta isla, se concentrarán espacios como un club de golf, restaurantes, hoteles siete estrellas, spas y centros comerciales; además, ya se han inaugurado –o inaugurarán– en próximos años espacios artísticos y culturales construidos por varios arquitectos ganadores del Pritzker.

Pero no hablamos de cualquier tipo de espacios, sino del más grande Guggenheim jamás construido, uno en el que de nuevo se tendrá la colaboración de Frank Gehry; la única sucursal del Museo Louvre fuera de París diseñada por Jean Nouvel; un centro de Performing Arts dedicado al teatro, artes escénicas y otras manifestaciones construido por Zaha Hadid; y un pabellón para bienales y eventos culturales de gran magnitud y el Museo Nacional Zayid –dedicado a las artes árabes–, ambos diseñados y construidos por el despacho de Norman Foster.

La isla también contará con un campus de la New York University y uno del prestigioso internado inglés Cranleigh, además de hoteles como el Park Hyatt y St. Regis.

Desde el comienzo de su construcción en 2009, Saadiyat ha recibido numerosas quejas de parte de grupos de derechos humanos y derechos laborales por las condiciones y largas jornadas en las que se mantiene a los trabajadores –gran parte proveniente del sureste asiático–. Frente a ellas y hasta ahora, los inversores de la isla han hecho oídos sordos. De hecho, se han calificado de condiciones infrahumanas, pues se encuentran cercanas a la esclavitud.

Habrá que esperar a que todos los complejos estén inaugurados y en funciones para calibrar el poderío real de Saadiyat y su peso en el mundo del arte. De momento, queda claro que será un destino cultural exclusivo para viajeros de gran poder adquisitivo y el valor de una vivienda básica en la isla comienza a cotizarse desde los 2 y medio millones de dólares.

Últimas noticias