Arte

¿Qué es y qué hace el curador de una exposición?

Curador

En la historia de los museos –como los conocemos en la actualidad–, existen dos principales vertientes: el museo europeo con colecciones históricas quizá provenientes de familias aristocráticas, y que funcionan con un fuerte sustento gubernamental (Museo del Prado, Museo de Louvre, Museo del Hermitage), y el museo estadounidense con una historia reciente, promotor de arquitectura de vanguardia, una colección moderna y un impulso empresarial (Guggenheim Museum, Museum of Modern Art, Whitney Museum, Los Angeles County Museum of Art)

La figura del curador proviene de la tradición estadounidense. El término original curator –de origen latino– refería a la persona encargada de cuidar la colección, y hacerle curaciones en caso de requerirlo, lo que en nuestros tiempos se ha transformado en la labor de los conservadores.

La curaduría como una profesión

Durante los años 80, con el surgimiento y el boom de las exposiciones temporales en los grandes museos, y con un floreciente mercado del arte global, el papel del curador pasó a ser el de una figura de legitimación, una labor que normalmente había sido ejercida sólo por los críticos de arte.

El curador ahora tenía el poder de establecer un diálogo a través de su trabajo expositivo, colaborar con instituciones y elaborar catálogos con textos que verdaderamente reflexionaran sobre los diversos temas del arte. Paralelamente, en los museos de tradición europea la misma figura se comenzó a gestar aunque fue denominada comisario.

Funciones de un curador

A partir de entonces, la labor de los curadores se ha ido extendiendo al tiempo que se han definido con mayor claridad sus labores que, por supuesto, dependen del tamaño de la institución y la obra de la que estén a cargo. Los curadores tienen un trabajo complejo que incluye muchas diferentes tareas: los curadores son quienes establecen relaciones con instituciones públicas y privadas, los artistas, la crítica, la documentación y la investigación, los coleccionistas y los visitantes de los museos.

Su trabajo es fundamental para el entendimiento e interpretación de las obras de arte, y necesita tener un conocimiento amplio de arte e historia –en específico del material con el que trabaja–, comprender el entorno social en que la exposición se interpretará, y los actores que intervienen en el desarrollo y gestión de una muestra.

Además de estas labores generales, –según el Instituto de Arte Contemporáneo de España– al gestionar una exposición temporal el curador está a cargo de:

Investigación y desarrollo de un concepto y un discurso en la exposición.

Redacción del proyecto.

Revisión de propuestas de obra y artistas (imágenes, listados de obra).

Propuesta inicial para el diseño del proyecto, adaptado al espacio físico o virtual donde tendrá lugar.

Redacción del texto curatorial.

Selección de las obras.

Supervisión, diseño y control del montaje de las obras.

Coordinación y supervisión de los textos que se presentan en la exposición (cédulas, sinopsis, biografías, cartelas).

Supervisión de materiales de comunicación.

Presentación del proyecto en rueda de prensa.

Atención a medios de comunicación.

Recorrido guiado inaugural.

Colaboración con el equipo didáctico de los museos.

Estas responsabilidades son amplias e imprescindibles para el buen desarrollo de las exposiciones, y por ello en nuestros días se percibe como central la figura del curador en los museos.

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