Julio Verne, el padre de la ciencia ficción

Martes 24 de Marzo 10.44 GMT

 

Un día como hoy de 1905 falleció el escritor francés Julio Verne, uno de los máximos exponentes de la ciencia ficción del siglo XIX.

Formado en una familia burguesa, Verne tuvo que estudiar leyes siguiendo los pasos de padre como abogado, pero esa no era su real vocación, por lo que muy joven decidió abandonar el derecho e iniciar su camino por la literatura.

Conocer al editor Pierre-Jules Hetzel dio un giro a la vida de Julio Verne. En 1863 le publicó Cinco semanas en globo, obra que lo catapultó y que liberó aún más su talento para escribir novela de aventuras y fantasía.

Un año más tarde vio la luz Viaje al centro de la tierra, un texto que retó a Julio en temas como la geología, la mineralogía y la paleontología, mismos sobre los que se documentó profundamente.

De la tierra a la luna (1865), Veinte mil leguas de viaje submarino (1870), La vuelta al mundo en ochenta días (1872) y La isla misteriosa formaron parte de la popular serie de novelas incluidas en Viajes extraordinarios, fruto de esa colaboración de Verne con Hetzel.

Julio Verne tuvo una visión casi predictiva sobre los avances tecnológicos y la plasmó en sus relatos fantásticos en los que incluyó submarinos, naves espaciales, helicópteros, entre otros.

Gracias a su evidente influencia en la literatura, Julio Verne es uno de los escritores más importantes de Francia y toda Europa.

Desde 1979 es el segundo autor más traducido en el mundo.

Fue condecorado con la Legión de Honor por sus aportes a la educación y la ciencia.

Julio Verne murió el 24 de marzo de 1905 de una diabetes que padecía desde hacía años.

¿Sabías que?

  • Su primera obra de ciencia ficción fue París en el siglo XX, misma que no publicó en vida y que se imprimó en 1994. Su editor la rechazó por el pesimismo que encerraba, ya que presagiaba a una sociedad en la que todos vivían obsesionados con el dinero y los faxes.
  • Cuando Verne tenía 58 años, mientras caminaba de regreso a su casa, su sobrino Gastón le disparó sin razón alguna. Una de las balas le hirió la pierna izquierda, provocándole una cojera de la que nunca se recuperó.