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Jueves de Arte: Dualidad de Rufino Tamayo

Jueves de Arte: Dualidad de Rufino Tamayo

Rufino Tamayo es el artista que tras el paso de los llamados Tres Grandes –Rivera, Siqueiros y Orozco–, mantuvo a México en la mira del arte internacional por mucho tiempo. Nacido en Oaxaca, es considerado uno de los pintores más vanguardistas de su época, y su legado se encuentra presente en numerosos museos y galerías del mundo. Su aportación más importante fue la creación del Museo Tamayo para el Arte Contemporáneo Internacional, un espacio pensado para albergar expresiones actuales a nivel global.

Entre las piezas más destacadas del artista se encuentra Dualidad, la cual se halla actualmente en el Museo Nacional de Antropología. La obra es un impresionante mural pintado en 1964 que puede ser visto en el vestíbulo del auditorio Jaime Torres Bodet.

Jueves de Arte: Dualidad de Rufino Tamayo

Doodle que realizó Google en homenaje a Tamayo.

La representación le fue encargada por el Consejo Ejecutivo para la Planeación e Instalación del Museo Nacional de Antropología en junio de 1964. Por problemas de logística, Tamayo sólo contó con 90 días para realizar esta obra, la cual fue supervisada por el arquitecto Ricardo de Robina.

Análisis

Elaborado en vinilita sobre tela montada en madera, el mural mide 3.53 x 12.21 metros. El lienzo fue especialmente tejido para que resistiera el peso de la pintura y las arenas que Rufino Tamayo empleó para formar las texturas que apreciamos en ella.

Jueves de Arte: Dualidad de Rufino Tamayo

Para su realización, Tamayo se inspiró en la cosmología náhuatl de la dualidad. Esta última fue concebida por las culturas prehispánicas como el origen del universo –por ejemplo, el mito de Ometecutli y Omecíhuatl–. Gracias a ello, estuvo presente en casi todas las representaciones religiosas de Tamayo. El oaxaqueño comentaría:  “Es una lucha de los elementos que origina la vida: por un lado, el bien, la sabiduría, la luz… por el otro, el mal, las tinieblas”.

En esta obra, la dualidad está representada por la lucha entre Quetzalcóatl y Tezcatlipoca. En la mitología de Tamayo, Quetzalcóatl es un reptil de vibrante color turquesa con cuerpo semienroscado y boca abierta, y se aproxima a su opuesto con el sol en lo alto –esta es una alegoría del día–. La noche, por otro lado, se hace presente con Tezcatlipoca; su forma es la de un jaguar sobre un fondo con tonalidades frías; aquí se puede apreciar la luna descendiendo y la Osa Mayor como elementos que acompañan la oscuridad.

Jueves de Arte: Dualidad de Rufino Tamayo

Detalle del mural

Tamayo agrega drama a su obra al realizar un juego de contrastes. Por un lado, la serpiente emplumada con tonos verdes sobresale del fondo rojo –ley de complementarios–; por otro, el jaguar pintado con colores cálidos destaca sobre un escenario azulado que simboliza la noche –ley de gamas–. Así, el drama de Tamayo no ocurre solamente a un nivel mitológico, sino también pictórico gracias a los contrastes.

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Fuentes

http://www.mna.inah.gob.mx/investigacion/archivo-historico-del-museo-nacional-de-antropologia/multimedia/fotografia-del-mes/fotografia-del-mes-junio-de-2015.html
[1] Suckaer Ingrid, Rufino Tamayo Aproximaciones, Praxis, México, 2000, p. 295./ [2] Pereda Juan Carlos, Los Murales de Tamayo, Américo Arte Editores, S.A. de C.V. INBA, Italia, 1995, p.148.

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