Arte

Dios Bes: el antecedente artístico del diablo era bueno

Dios Bes

Las representaciones del diablo cristiano que conocemos en la actualidad nacieron a partir de elementos de antiguas civilizaciones por ejemplo Bes, deidad de la mitología egipcia, cuyas características fueron adaptadas y modificadas para crear la figura misma que encarna la maldad suprema en aquella religión.

Los artistas tomaron las interpretaciones sobre Satanás en la Biblia y las asociaron con Bes. Los curioso es que no se trataba de un dios defensor de los malos actos, al contrario, era asociado a lo bueno, adorado y muy popular en Egipto; posteriormente, su imagen se expandiría a través del Mediterráneo.

Dios Bes

Bes estaba relacionado con el arte mediante la música y la danza, y además era la deidad del sexo y la bebida. Atraía la alegría, espantaba demonios que sí consideraban maléficos, y luchaba contra las fieras, por lo que era protector de la mujeres embarazadas.

A decir verdad, sus representaciones muestran un ser muy grotesco: enano, con facciones fuertes, armado con cuchillos, acompañado de serpientes, y llevando en su espalda una piel de león. También se reconoce por aparecer en posición frontal y con las piernas en cuclillas.

Estas primeras características las adoptó en el Imperio Nuevo de Egipto (550-1070 a.C.), pero al pasar al Reino Medio (2130-1790 a. C), apareció tocando instrumentos musicales y luciendo un corona de plumas.

La iconografía de Bes no sólo adornaba los templos, era muy común encontrarlo en recipientes, sobre todo su cabeza. Gracias a la abundancia de objetos personajes que representaban a este dios egipcio es que se han conservado algunos de ellos en recintos como el Museo Egipcio de Berlín.

Dios Bes

Occidente eligió los atributos de Bes como inspiración, así como los del dios griego Pan. Vello facial, cuernos, patas de cabra y cola fueron elementos asignados al diablo cristiano que al principio no era representado en el arte religioso.

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