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Del arte, el narcisismo y otras vanidades

Del arte, el narcisismo y otras vanidades

Si te dijera que “es más seguro invertir en piezas de arte hechas por reconocidos narcisistas que otros”, ¿qué me dirías? Bueno, estas son prácticamente las conclusiones a las que llega Yi Zhou, una profesora del Florida State University que estudia valuación empírica, la cual ha llegado a algunos interesantes descubrimientos.

“Mis investigaciones apoyan el hecho de que los artistas que son más narcisistas consiguen valuar sus obras a precios mayores y por lo tanto tener mayor reconocimiento en el mundo del arte”, comenta Zhou. Quizás estas aseveraciones no nos agarren tan desprevenidos: los artistas siempre hemos sabido que se requiere de una dosis de vanidad para serlo, pero ¿cómo podemos probar esta hipótesis?

Del arte, el narcisismo y otras vanidades

Rembrandt realizó una gran producción de autorretratos a lo largo de su vida

Zhou propone un sencillo método: medir las firmas de los artistas. Las firmas y su tamaño hablan de qué tanto nos queremos. Esta doctora por lo tanto midió cientos de firmas de artistas y las comparó con los resultados de subastas, el número de exhibiciones y la reputación artística. Las conclusiones muestran que los artistas cuyo ego es mayor –y sus firmas también– aumentan entre el 16% y el 19% el valor total del mercado del arte.

Por si esto fuera poco, Zhou además realizó otro estudio que también medía la cantidad de autorretratos y la frecuencia con la que utilizaban la palabra “Yo” en entrevistas. Los resultados arrojaron que los autorretratos aumentan el valor mercantil en un 13% y la palabra “Yo” lo aumenta en un 4%.

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Dalí es un gran ejemplo de como la imagen, puede lograr mayores ventas sobre un artista.

Zhou también pone a prueba un hecho que hemos observado en los últimos años, que es la tendencia del llamado arte posmoderno a ser cada vez menos apreciado que su contraparte, el arte moderno. Las métricas de la profesora muestran que un artista narcisista moderno vende un 12% que un artista contemporáneo.

¿Podría este estudio ser un sofisma?

Psicológicamente hablando, aquellos artistas que hablan más de sí mismos generan una especie de morbo a su alrededor que provoca que las personas los valúen por encima de otros artistas “más discretos”. Este es el caso de Dalí o de la misma Frida Kahlo. Por lo tanto, este tipo de artistas logran convencer al mundo que son genios.

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Frida Kahlo es otra artista que demuestra que un artista con suficiente imagen y mística personal logra valuar sus obras a un precio más alto; y no solo esto, sino también volverse un objeto de venta en la cultura popular.

La definición que da Zhou sobre el trastorno de personalidad narcisista es: un empoderamiento exagerado, tendencias explotativas, deficiencias en la empatía y una necesidad de ser admirado ¿te suena Andy Warhol

Finalmente, este estudio ha causado tanta curiosidad que incluso se ha puesto a prueba en el mundo de las finanzas. Por lo tanto, se han estudiado los efectos del narcisismo de directores de empresas sobre sus trabajos. El resultado es que un director narcisista es igual a “demasiada inversión, menos innovación y menos ganancias”, sin embargo, estos gozan de sueldos más grandes.

Por lo tanto Zhou confiesa que es mucho mejor tener un artista con narcisismo que un CEO con narcisismo, ya que el primero indica cierto éxito económico y el segundo el sufrimiento de cientos de trabajadores.

¿Qué opinas sobre este estudio?

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La “gran” firma de Picasso

 

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