Arte

Asiste a una exposición de obras de arte falsificadas

Asiste a una exposición de obras de arte falsificadas

El robo, saqueo y falsificación de obras de arte es algo tan común, que no debería de extrañarnos ya notas como esta. En nuestro país ya tuvimos el caso de Javier Marín y las esculturas que fueron falsificadas en su nombre -Marín por lo tanto gestiona iniciativas legales que impidan que esto ocurra-. Tenemos también la triste historia del saqueo nazi, sus exposiciones de arte “degenerado” y obras consagradas mundialmente -en instituciones respetables- que proceden de la “noche de los vidrios rotos”. Y qué decir del estafador Hans Van Meegeren, quien incluso vendió falsificaciones al alto mando Nazi.

Si, este negocio es un negocio redituable y por ende no cesa de existir. El día de hoy el turno es de Argentina, donde se exhibe una muestra fuera de lo común; 40 pinturas que son consideradas falsificaciones de artistas como Benito Quinquela Martín, Antonio Berni y Antonio Seguí, se exhiben de manera pública en Buenos Aires.

Estas piezas fueron decomisadas por la Interpol, y su valor original se calcula ronda los 600.000 dólares. Las piezas pertenecen, a diferencia de otros robos, a una sola célula de falsificadores. El pitazo lo dieron familiares de los mismos artistas quienes descubrieron la venta ilegal de estas obras por Internet, además que varios de sus incautos compradores descubrieron con desagrado que los certificados de sus obras eran falsos. Ambos hechos permitieron localizar el centro de operaciones de esta agrupación, ubicado en San Isidro en las afueras de Buenos Aires. En este lugar encontraron un total de ¡230 obras falsificadas!

Asiste a una exposición de obras de arte falsificadas

Hay que reconocer, que esta banda de falsificadores eran verdaderos profesionales, ya que falsificaban no sólo los cuadros, sino también los certificados de autenticidad. Por si fuera poco, para realizar los certificados, empleaban papel añejo, así como sellos hechos a mano e incluso ocupaban máquinas de escribir de la época. Vamos, incluso falsificaron hoyos hechos por polillas en la madera.

Tristemente, a pesar del fino trabajo realizado en estas piezas, muchas de las falsificaciones no se parecen a las obras que intentaron replicar. Comenta uno de los implicados a EL PAÍS: “Al Juanito de Berni le cortaron la cabeza” a lo que agrega “lo que no se conoce no se puede cuidar. Con esta muestra queremos concientizar a la ciudadanía sobre el tráfico de bienes culturales”.

No hay que olvidar que incluso en instituciones como la CIA, el FBI o la INTERPOL, existen divisiones especiales para este tipo de robos; ya que en ellos existen un flujo de dinero impresionante. Si, el mercado negro del arte es un negocio redondo y redituable, siempre y cuando no seas atrapado.

Estas instituciones comentan que las redes sociales y la web son una gran herramienta para la recuperación de estas piezas, y concluyen que es importante que antes de comprar una obra de arte, se consulten los medios web; especialmente en el archivo online de la policía.

¿Se podría decir que estas exhibiciones son exhibiciones de arte? Es importante decir que este tipo de arte pone en jaque la figura de la pieza de autor y su intención de hecho dista de ser artística; es meramente un trámite monetario. No obstante, este tipo de ejercicios son importantes para cuestionar al mercado del arte y su autenticidad.

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